El Quebracho Colorado (schinopsis Lorentzií) es una especie que brinda maderas únicas en el mundo, con un peso específico de 1.300 Kg. por metro cúbico y dureza Brinel superior a 12 Kg./milímetro cuadrado. Es el doble de denso que cualquier pino, 40% más pesado y duro que el roble, más que la caoba y sólo comparable al Boj de Portugal.
El color rojizo de su duramen se debe al elevado contenido de tanino, sustancia usada para curtir los cueros porque transforma las proteínas en productos resistentes a la descomposición. Tan es así, que desde el siglo XIX la explotación de los bosques de quebracho en el Norte de Argentina fue hecha por compañías inglesas y francesas con el fin de extraer el tanino y también para soportar como traviesas o durmientes en las vías de la extensa red de ferrocarriles del país y de Europa. Estos durmientes aún están en su lugar después de más de un siglo.
Esta resistencia al deterioro por ataques de insectos xilófagos, hongos, bacterias, rayos infrarrojos, etc., es natural y ecológica y no requiere de ningún tratamiento químico con sustancias que pueden ser nocivas para la salud humana.